|
Qué es el karate-do? Decidir quién ha ganado o quién ha perdido no es el objetivo final. El karate-do es un arte marcial que desarrolla el carácter a través del entrenamiento, de manera que los karatekas puedan superar los obstáculos, sean éstos tangibles o intangibles.
El karate-do es un arte de autodefensa que se practica con las manos vacías. Incluye sistemáticamente la acción de los brazos y de las piernas y permite neutralizar a un enemigo que ataca por sorpresa gracias a una muestra de fuerza equivalente a la fuerza de auténticas armas. El karate-do es un ejercicio a través del cual el karateka controla todos sus movimientos corporales, como por ejemplo las flexiones, los saltos y la estabilización, aprendiendo a mover los miembros y el cuerpo hacia atrás y hacia arriba, a la derecha y a la izquierda, por arriba y por abajo, con libertad y armonía. El buen dominio de las técnicas del karate-do depende de la voluntad del karateka y uno las dirige hacia la meta con precisión y espontaneidad. La esencia de las técnicas de karate es el kime, asalto muy rápido a una meta, que utiliza la buena técnica y el grado máximo de potencia en un mínimo de tiempo. (Hace tiempo, la expresión ikken-hissatsu significaba « matar de una vez », sin embargo es peligroso e incorrecto deducir de ello que la muerte es el objetivo. Hay que recordar que los karatekas de antes eran capaces de practicar el kime cotidianamente y con gran seriedad utilizando el makiwara). Uno puede alcanzar el kime al dar un puñetazo o un patada, pero también con un blocaje. Es imposible considerar que una técnica que falta de kime sea karate auténtico, aun cuando se parezca mucho al karate. Los combates no hacen excepción, sin embargo el contacto no está permitido por el peligro que representaría. Sun-domé significa parar una técnica justo antes de entrar en contacto con la meta (un sol equivale aproximadamente a 3 centímetros). Pero puesto que el no ejecutar una técnica hasta el kime no es autentico karate, lo esencial es pues conciliar los principios contradictorios del kime con el sun domé.
La respuesta consiste en determinar la meta justo antes del punto vital del adversario. Luego uno puede pegar de manera controlada pero con la fuerza máxima sin tocar a su compañero. El entrenamiento transforma diferentes partes del cuerpo en armas. El dominio de uno mismo es la calidad necesaria para lograrlo. Para vencer, primero hay que dominarse. |
|